Necesitas estrategia aunque todo vaya bien

estrategia

Si un negocio está haciendo dinero, aumentando su base de clientes y recibiendo buen feedback, es decir, si está funcionando, solemos caer en el error de pensar que ya está todo hecho, y nada más lejos de la realidad. ¿Ya no necesitamos una estrategia?

La respuesta es Sí, claro que la necesitamos. Una empresa siempre necesita un plan, siempre necesita estrategia.

Mi madre, fuente inagotable de sabiduría popular (un beso, mamá), decía que todo va bien hasta que se tuercen las cosas.

¿Qué pasa si nuestra empresa empieza a perder clientes? ¿Y cuando las opiniones positivas de los clientes se convierten en negativas? ¿Y cuando los trabajadores ya no quieren seguir con nosotros?

¿Qué es mejor, otear el horizonte buscando una solución o meter la cabeza en la arena y no ver más allá de nuestras narices?

Algunas empresas nacen de ideas innovadoras, solamente hay que pensar en Apple, y son compañías que, aunque tienen un gran éxito, también tienen un plan de contingencias con el que tantean diferentes escenarios.

Pero lo cierto es que muchas empresas no tienen ese plan, prefieren improvisar sobre la marcha y pensar que todo va bien, sin siquiera considerar que las cosas pueden torcerse de un día para otro. Hay empresas que mantienen vigilados a sus trabajadores, pero no comparten con ellos su visión estratégica. Hablan de transparencia, pero no predican con el ejemplo.

Cuando los trabajadores comprenden cuál es su papel dentro de una estrategia definida se sienten importantes, valorados y con ganas de hacer cosas, y, generalmente apoyan al 110%. Entienden que su visión individual puede reportar muchos beneficios al equipo.

Un buen ejemplo de la falta de estrategia es la incursión en Social Media. Muchas marcas y empresas dan el salto a los medios sociales de forma impulsiva, porque hay que hacerlo, y abren una fanpage y un perfil en Twitter, sin evaluar cómo impactará en el marco de su estrategia y sin establecer una serie de objetivos necesarios para que estas actualizaciones logren su cometido.

¿Sabes si tus clientes potenciales están en esos canales? ¿Interactuarán contigo en redes sociales? ¿Hay en la empresa trabajadores cualificados para gestionar esos canales? ¿Cómo se alinea tu presencia social con el plan de marketing anual y las campañas que lleva a cabo la empresa?

Para evitar la técnica avestruz lo mejor es levantar la cabeza, respirar hondo y plantearte cuáles son los valores principales de tu negocio, su propósito, dónde vas a estar dentro de 10 años, cómo vas a llegar hasta allí y cómo lograrás alcanzar tus objetivos a corto plazo.
Una vez hayas contestado a estas preguntas, estás preparado para seguir tu estrategia. Cuando surja algo inesperado, agárrate a él. Te proporcionará la guía que necesitas. Si es efectivo, responderá todas tus dudas, y si no lo hace, significa que tenemos que hacerle ajustes de vez en cuando.

Si necesitas una ayudita con ella, echa un vistazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.