Si tu historia va de tus productos no es storytelling, es un catálogo

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Hay una cosa fundamental que los profesionales que nos dedicamos a este loco e infravalorado (económicamente, pues se siguen pagando muy mal) del contenido debemos saber y tener en cuenta: nosotros sabemos muy bien cuál es la importancia real de los contenidos para la marca a la que representamos. Sabemos que los contenidos son como el aloe vera: vale para todo.

Pero no vamos a entrar en esto. Os voy a hablar de las historias. Del storytelling. 

Seguro que si estás leyendo esto sabes perfectamente que las marcas, ya sean propiamente dichas o las marcas personales, todas tienen que tener una historia detrás, una historia que explique quién es, qué hace y cómo ha llegado hasta allí. Y además, y esto es lo más complicado, el storytelling tiene que estar perfectamente aliado con los valores, misión y mensajes de la marca, sin contar, por supuesto, tenemos que hacer lo imposible para crear una historia que no solamente cumpla esa función, sino que también sea capaz de enganchar al usuario y lograr que este empatice con nosotros. 

Ufff… complicado, ¿no? Pues sí, mucho más de lo que parece. 

Crear un buen storytelling es muy difícil. Es un trabajo que requiere mucha empatía, mucho estudio y mucho trabajo, y que, como pasa con otras muchas tareas, es muy poco agradecido, puesto que hoy en día son las mismas empresas las que piensan que no es una cosa necesaria y que pueden prescindir de ella. Pero pensar eso es un error, queridos empresarios, si no puedes contar de una forma cercana quién eres, ¿cómo voy a confiar en ti? ¿cómo voy a pensar que me comprendes y que eres capaz de dar respuesta efectiva a lo que yo necesito? Al fin y al cabo se trata de eso, de que una marca o un profesional pueda cubrir mis necesidades. Y a mi, como usuario, no me importa nada más.

Y cuando lo hacen, piensan que es juntar unas cuántas palabras y claro, eso no puede costar lo que se pretende cobrar. Bueno. Es tu opinión, pero es una opinión equivocada. 

Hay muchos clientes a los que he ido a ver para hablar de esto, y siempre, cuando les he hablado de crear un buen storytelling me han dicho que con contar lo que hacen y lo que venden es suficiente. Error. Para eso ya está tu web. Ahí puedo ver qué vendes, pero yo quiero saber más de ti. Si tu storytelling son tus productos y servicios, no es storytelling, es un catálogo. Y no hay más.

El storytelling es mucho más. Es empatizar con el usuario, es hacerle ver que estamos con él cuando nos necesita, que somos accesibles y cercanos, y, que hay una historia detrás de la marca.

 

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